El Festival, nace como una inquietud del maestro Álvarez Camacho, dado su amor por Campoalegre, por la convicción de la oportunidad que se debe dar a las nuevas generaciones de conocer la música andina colombiana y que corresponde al entorno de la región.

Desde un comienzo, se pensó en que debería ser un homenaje a Campoalegre, a sus gentes, al arroz, al magdalena, a su música. Por esa razón, un grupo de amigos, insistimos, aún en contra de la voluntad del maestro, en que el nombre que cumplía con el deseo de todos y que de entrada generaría recordación, era precisamente el de Carlos Alvarez Camacho.

«Gracias a Dios por haberme guiado por un camino exitoso, en la coordinación para continuar realizando con éxito, el “Festival nacional de Música Andina Colombiana”, en Campoalegre.

También quiero mostrar mi gratitud a todos y cada uno de quienes han estado presentes en la realización de este sueño.

A los artistas, quienes contribuyendo con su talento han participado en las versiones anteriores y al público que los ha podido disfrutar, como un gran aporte para crecer en este proyecto.

También, quiero agradecer a la base estructural de todo, a mi familia quienes siempre estuvieron presentes y pendientes para brindarme su apoyo».